«Llevamos muchos años con Ángela y Sara como terapeutas, y no podríamos sentirnos más afortunados. Son unas profesionales excepcionales, pero, sobre todo, unas personas maravillosas.

Para nosotros, más que terapeutas, se han convertido en parte de nuestra familia. Nos han acompañado en cada paso, siempre adaptándose a las necesidades del niño y a las nuestras como familia.

Desde el principio, hemos centrado la terapia en su entorno natural y en potenciar nuestro papel como familia, y ellas han sido nuestras guías en este proceso.

Nos han enseñado, nos han apoyado y siguen estando a nuestro lado en cada nuevo desafío. Gracias a su dedicación, profesionalidad, sensibilidad y cariño, el niño ha avanzado muchísimo, y cada día seguimos aprendiendo juntos. No sé cómo habría sido nuestro camino sin haberlas conocido, pero sí sé que no podríamos estar más agradecidos.

Las recomiendo con el corazón, 100%. Son un verdadero lujo en nuestras vidas.»